Un sentimiento por los espacios 1
Antier, no pude evitar llorar sin consuelo frente a alguien con quien pasaba un buen rato. “¿Qué te pasa? ¿Ahora qué dije?”. El tifón en mi garganta no permitió que le explicara que la frase “y, bueno, ahora que te mudas y dejas tu departamento…” fue más que suficiente para que el sentimiento corroborara mi nula capacidad para seguir haciéndome la fuerte.
Arrastrando los mocos por la punta de mi nariz, mientras la única servilleta que tenía se me despedazaba, mi amable acompañante me enumeraba las delicias de tener mi propio espacio sin pagar renta, y yo le decía que dejar un lugar tan entrañable como el presente (y futuro a vaciar) era digno de lamentar.
Señor@s, en verdad y no es mamada mal dada, pero siento como si un ser amado se me estuviera yendo para nunca más volver. Buah.
posted : 2 years ago Sunday, October 11
